Marketing verde

Marketing Verde y su aporte para las marcas

Ante un una sociedad cada vez más interesada en la protección del medio ambiente y la ecología, las marcas, entendiendo que el mundo se vuelve más hacia lo “verde”, se han unido en este terreno buscando ofrecer nuevos productos basados en la preocupación ambiental.

Bajo esta premisa, nace el concepto de Marketing Verde. Definirlo no es una tarea sencilla, sin embargo, la American Marketing Association lo define de manera simple como “el marketing de productos que son seguros para el medio ambiente”, siendo parte de la difícil conceptualización del mismo la cantidad de variables sobre el que se basa, teniendo en cuenta que trabaja en cierta parte con las modificaciones al producto, el proceso productivo, además de cambios en la comunicación y el packaging del mismo.

El marketing ecológico, como también se lo conoce, ha hecho que las empresas busquen nuevas estrategias para lanzar al mercado productos basándose en lo verde.

Estrategias fundamentales para el desarrollo de marketing verde

1.- La honestidad es un paso primordial, ya que se debe reflejar que sí se cumple lo que se promociona en la campaña. Ser cuidadoso de cumplir en nuestra empresa lo que se está ofreciendo.

Además, generar la confianza y el respeto de los clientes siendo consistentes sobre las políticas de la campaña de marketing, no se deben contradecir con las demás políticas de la empresa.

2.-  Para tener un público objetivo que sepa y se maneje sobre las campañas de marketing verde, la marca debe saber involucrarse con los clientes para que estos entiendan y aprendan lo que se pregona, sabiéndoles explicar las motivos para cuidar al medio ambiente y por qué se hace.

3.- Por último, debemos hacer que el usuario se involucre en esta onda ecológica haciéndoles entender sobre la importancia del producto que compran, ya que esto hará que el cliente se sienta importante sobre el papel que juega en la compra del producto  y su aporte hacia el cuidado de la naturaleza.

Marketing verde en las grandes marcas

Muchas marcas importantes utilizan el marketing verde, Toyota lanzó en el 2000 el Prius que se convirtió en el auto híbrido más vendido en todo Estados Unidos atrayendo a clientes preocupados por el medio ambiente, además de haber invertido 50 millones de dólares para el 2005 en una campaña de marketing ecológico sobre el vehículo que superó al resto de marcas de autos.

Asimismo, otra compañía importante que se encuentra en el mundo del marketing verde, es la reconocida Hewlett-Packard, o HP, quienes se enorgullecen de su programa de reciclaje, que según cuentas de la misma empresa, ha reciclado más de mil millones de libras de desechos desde 1987.

HP buscó ligarse al ámbito ecológico con su “Motherboard ad”, en donde mostraban las prioridades de la empresa sobre la sustentabilidad y eficiencia energética. Este modelo de publicidad ecológica, responde al pensamiento de la compañía sobre crear consciencia en los clientes sobre la responsabilidad social y cuidado ambiental, buscando que los usuarios prefieran comprar productos de una marca que comparta sus intereses y se preocupe por el medio ambiente.

La aplicación del marketing verde para las estrategias publicitarias, presenta muchos beneficios para las marcas, además de formar parte de la lucha por el cuidado ambiental.

Además de beneficiar la imagen que se tendrá sobre los usuarios, también permite ahorrar costos, gracias a que lleva a las empresas a optimizar el consumo de recursos, lo que se traduce en un aumento en la eficacia y la productividad, además optimiza los procesos sobre la utilización de materias primas renovables.

Ante una valoración positiva de los clientes, la marca será mejor valorada y reforzada, aumentará también la confianza de los inversionistas y accionistas, logrando una mayor ventaja financiera, lo que a su vez  también mejorará las relaciones con las entidades gubernamentales teniendo facilidades para llevar hacia delante las acciones ambientales.

Por último, hará que las empresas generen un mayor control sobre la generación de agentes contaminantes, disminuyendo el impacto negativo en la naturaleza e incrementando la lealtad y el compromiso de participación de los colaboradores para el crecimiento de la marca.

Growth Hacking y su influencia en el marketing

Growth Hacking y su influencia en el marketing

El asombroso y repentino crecimiento de empresas como Twitter, Facebook, Instagram o Dropbox tiene su truco y razón de ser, y es que detrás de este increíble fenómeno está el nombre de “Growth Hacking”.

¿Qué es el growth hacking?

A falta de una definición específica del término, podría explicarse como la manera de hacer crecer de la manera más rápida posible la cantidad de clientes o usuarios, utilizando la menor cantidad de esfuerzos, dinero y tiempo que se pueda.

Muchas empresas de bajo presupuesto y personal se están dando a conocer bajo el uso del growth hacking y sus habilidades para llevar a la compañía a un alto nivel.

En el growth hacking se trata de de fusionar herramientas y estrategias para que el objetivo publicitario sean efectivas usando la menor cantidad de recursos, tanto humanos como económicos, asimismo incrementando la productividad.

Bajo el cual, se debe tener en cuenta y analizar lo que el cliente necesita o quiere, además de presentar un producto que sea atrayente y generar curiosidad entre los usuarios siendo el servicio atractivo para que éste se multiplique también.

Esto se traduce en que se debe pensar sólo en vender productos que los usuarios quieran y necesiten, logrando que ellos hagan el marketing por nuestra empresa al compartir el producto.

El trabajo del “Growth Hacker”.

El growth hacker tiene un trabajo muy importante y debe ser flexible a la hora de pensar en marketing para reinventarse, cambiar y hacer crecer a la marca.

La tarea principal del growth hacker se divide en tres elementos principales:

1.- Debe ser analítico, analizar el área donde el producto se lanzará y ser minucioso con todo hasta el más mínimo detalle. Analizar todas las cifras y estadísticas que arrojen sus estrategias, cada cifra tiene un porqué.

2.- Debe ser creativo, pensar en estrategias originales y atractivas, ser inteligente a la hora de reinventar el diseño de la empresa o de la marca. Ser atento para crear curiosidad en los clientes o usuarios posibles haciendo aumentar los ingresos de la manera más eficaz y rápida posible.

3.- Debe conocer su tarea, conocer el por qué de las cosas, entender cuál es su trabajo y conocer una mayor cantidad de técnicas que debe usar para realizar su tarea de la mejor manera posible.

Las metodologías empleadas por el growth hacker se distancian de las reglas tradicionales del marketing, las cuales se desarrollan a su vez en cinco fases sencillas que la figura del growth hacker usa para el éxito de las estrategias del growth hacking, que son: Ofrecer al consumidor lo que realmente necesita, suena repetitivo pero es el punto principal de todo, así como también entender que la funcionalidad del producto o el servicio forme parte del marketing para traer a nuevos usuarios.

Además, potenciar el uso del producto haciéndolo viral, buscar que los propios consumidores extiendan el uso y el conocimiento del servicio, también como proporcionar la máxima satisfacción a tus clientes fidelizándolos y optimizando los resultados obtenidos.

Y por último, buscar la mejoría continua, no estancarse, volver a experimentar, inventar y analizar la manera de ofrecer mayores y mejores soluciones a los clientes, teniendo la agilidad y la flexibilidad del growth hacker saliendo a relucir.

Recordando que el growth hacking intenta usar la menor cantidad de recursos posibles para obtener de manera rápida resultados positivos en cuanto a usuarios e ingresos, se trata más de un cambio de mentalidad interna de la empresa, cambiando la forma en cómo se vende y cómo se promueven los productos y servicios desligándose de la forma de marketing tradicional optimizando los productos a las necesidades de los clientes.

 

Territorios de marca

Cómo gestionar los territorios de marca

Las bases de las marcas se forman a través de un concepto fundamental, que es el de Territorios de Marca, bajo el cual se construye una marca dotándola de los valores y atributos que nos hacen referentes y destacables para las audiencias.

Los territorios de marca son aquellas situaciones o lugares en las que deseamos que las personas nos asocien, es decir, es un espacio competitivo donde nuestra marca tiene una serie de oportunidades, enfocadas en unas necesidades concretas del consumidor.

Es importante definir los territorios de marca, ya que nos permiten enfocar los valores y atributos que serán usados para la construcción de la marca, entendiendo que el territorio de marca asimismo nos define, conociendo en qué lugar queremos estar en el mercado, cómo deseamos competir y con qué queremos ser asociados.

El territorio de marca va más allá del posicionamiento, se trata de posicionarnos a través de los atributos con los clientes nos relacionan con la situación que deseamos que los consumidores nos asocien, lo que vendría siendo el territorio.

Seleccionar los territorios de marcas es una de las decisiones de estrategia más importantes en la gestión de marcas debido a que condicionarán el posicionamiento en el mercado.

Correcta gestión de los territorios de marca.

Uno de los primeros pasos es saber estructurar los contenidos de marca, a través de estas claves principales:

1-  Reforzar los contenidos que trabajan para reforzar el lema de la marca, siendo el mensaje en el cual se resume la propuesta para el posicionamiento dentro del mercado.

2- Comunicar específicamente los productos, a través de campañas que intenten resumir la propuesta del valor de los productos.

3- Ampliar las experiencias de los usuarios, a través de eventos y demás.

4- Enlazar a temas que forman una asociación directa sobre contextos que sean de interés a la marca, es decir,  se basa en asociación de contextos o sitios donde el beneficio propuesto de la marca tenga sentido.

La prioridad de las marcas está en crear grandes contenidos que hablen de ellas, de sus productos, de sus experiencias y después sobre los contextos donde tiene sentido para sus consumidores.

Teniendo esto claro, lo principal para gestionar correctamente los territorios de marca, es definir a los mismos.

Cómo definir los territorios de marca

Las marcas deben ser capaces de identificar todos los territorios que desean abarcar, ya que esto condicionará su propia arquitectura de marca. Es complicado que una misma marca tenga un mensaje apropiado y claro para dos territorios diferentes.

Para que un territorio de marca se entienda bien, se debe definir la marca sobre la que se trabaja, así como también el portafolio de productos, sumándose a los beneficios funcionales y emocionales a los que responden, y por último, encontrar relaciones de los beneficios que proporciona y situaciones hacia lugares concretos.

La elección del territorio nos marcará la futura definición de los valores y atributos de marca para hacerla relevante en ese espacio competitivo concreto.

Concluyendo, para que la gestión de los territorios de marca sea adecuada, es importante saber reforzar cada uno de los valores de la marca, así como también la definición del territorio de marca sobre el cual se trabajará, siendo esto la clave de la depende la credibilidad y el interés que emitamos como marca para el público teniendo una relación fuerte, creíble y coherente con los clientes.