nombre ideal

Un proceso de creación de nombre de marca exitoso, como dirigirlo.

Si estás dirigiendo un proceso de creación de nombre de marca, sea como gerente de marketing de una empresa, director creativo de una agencia, empresario o tantas otras posibilidades ya debes saber que el nombre de una marca es quizás el elemento más significativo y poderoso a la hora de posicionarla en el mercado, es tan importante como el producto/servicio mismo que se intenta promover.

Para lograr un proceso de naming exitoso es necesario manejar y aplicar algunos conceptos macro generales; conceptos que van a gobernar las muchas decisiones que hay que tomar y que son las que pueden dar como resultado un gran nombre.

Estos conceptos son esenciales para llevar a cabo el proceso; si no están claros, las metodologías empleadas, matrices, herramientas de branding/naming, procesos, etc. pueden verse limitados.

Criterios para la creación de nombre de marca

No vamos a hablar de los procesos de naming en detalle, sino de algunos recursos que te permitirán explotar todo el potencial de dichos procesos, herramientas y demás. Algunos de los criterios a los que nos referimos son:

1. El nombre debe estar cargado de significado.

Debe sugerir claramente que está vinculado al core business y a las ventajas competitivas de la organización. El nombre debe poder justificarse plenamente y si es posible debe poder generar una conversación alrededor de su concepto. Un nombre con un concepto sólido, por ejemplo que partió de un principio científico, un personaje destacado, mitología, sucesos históricos, etc. puede estar muy cargado de significado para tu marca siempre y cuando encuentres la conexión precisa.

2. No temas acuñar un término

Por lo general nos sesgamos demasiado al momento de crear un nombre, es evidente que no debe tener connotaciones negativas, pero fuera de eso sé valiente y crea un nombre nuevo, acuña un término que nadie lo haya oído antes. Por supuesto que eso requiere investigación, técnica y mucho trabajo, pero los resultados son muy valiosos. Esto te será muy útil al momento de diferenciarte y seguir con el siguiente punto.

3. Procura que tu naming sea único en internet

Actualmente uno de los grandes desafíos de quienes creamos nombres es que esté disponible un .com con el nombre creado. Ahora bien muchos de los más famosos dominios son palabras acuñadas o inventadas y esto les ha permitido tener mucha libertad al momento de cargar de significado el nombre.

4. No siempre menos es más

Si bien es cierto que el ejercicio original es crear un nombre corto, fácil, en definitiva “catchy”, no todo está escrito en piedra y en ciertos casos puede quedar una puerta abierta a otras posibilidades.

Por ejemplo, el hecho de que no siempre un nombre debe ser corto (me estoy yendo contra una de las reglas más arraigadas del naming), en ciertos casos -si la estrategia lo permite- un nombre largo, e incluso un poco elaborado puede proporcionar un toque sofisticado a una marca que lo necesita. Además que seguramente encontrarás un .com disponible.

5. Definitivamente, haz la tarea

Usa un proceso que te permita tomar en cuenta todos estos criterios y muchos más. Realiza los ejercicios cliente – agencia, mantén los talleres, las críticas constructivas y las discusiones; a la final todo eso irá formando un bagaje de recursos que enriquecerá el proceso y cuando tu mente lo necesite tendrá a donde recurrir y Voilà! un gran nombre! (producto de hacer bien la tarea completa).

7. Proyéctate

Es increíble cuantas veces nos topamos con nombres de empresas que limitan tanto la actividad o el desarrollo del portafolio de productos/servicios o los campos de acción donde se puede intervenir, que cuando la organización tiene la necesidad de extenderse o ingresar a nuevos mercados uno de los pasos obligatorios es evaluar un cambio de nombre con todo lo que eso implica.

8. Llega hasta el desgaste

No importa cuantas opciones se trabajen, siempre crearás algo mejor la siguiente vez; o por lo menos habrás validado que uno de los nombres que generaste es realmente bueno y funcionará de manera estratégica para tu caso.

9. Pero a la final, usa tu buen criterio

El mejor ejercicio es a la final usar tu buen criterio, el detalle radica en que si haz hecho la tarea, llegado hasta el desgaste y perseguido un buen concepto, llegarás a este punto con tanta expertise y un criterio tan bien nutrido, que verás por ti solo el mejor camino para tu naming.

En conclusión, con estos puntos desarrollados el proceso de creación de un nombre para tu marca deberá tener los resultados esperados. Aplicando estos criterios podrás presentar una gran marca a un mercado altamente competitivo que cada día se ve más copado de marcas donde la tuya se ve obligada a sobresalir.